Hoy pasó el tiempo se fue volando...

Hoy pasó el tiempo se fue volando...
Sumamos años de guardapolvo, fueron varias situaciones, las que hace un tiempo atrás nos volvió inseparables. Haces machetes en el recreo, juntamos mil historias: primer amor, no sufras mas estoy aca yo junto a vos. Un viaje eterno guardo el recuerdo PROHIBIDO OLVIDAR, en una noche tan diferente juramos nunca separarnos. Que media vida ya compartimos y lo que falta por andar. Quiero que sepas amigo mio que nunca te voy a olvidar. Porque te quiero así y no hay razón, amigos hasta el fin. Tal para cual cuando estes mal toma mi hombro es para vos. Porque yo te elegí tal como sos, para vivir en mi y en donde estés siempre estarás cerca de mi y desde hoy hasta morir, Amigos hasta el fin. Hoy pasó el tiempo, SE FUE VOLANDO, el aula está vacia parece ayer cuando en primer año en aquel banco te veía. Crecimos tanto, nos separamos y el destino lo quiso así, pero aquellos años que compartimos los guardaré por siempre en mi. Y aunque el mañana no pueda juntarnos, yo tengo el hoy y quiero aprovecharlo para decirte AMIGO MIO QUE NUNCA TE VOY A OLVIDAR. Porque te quiero así y no hay razón amigos hasta el fin, tal para cual, cuando estes mal toma mi hombro es para vos. Porque yo te elegí tal como sos, para vivir en mi y en donde estés SIEMPRE estarás cerca de mi y desde hoy hasta morir Amigos hasta el fin... PLACER ENORME PASAR ESTOS AÑOS JUNTO A USTEDES, MI 5TO EN CARAVANA! HASTA SIEMPRE!

jueves, 13 de agosto de 2009

Vencida. Una vez más, caída hasta la punta de tus pies. Desde allí veo tu inmensidad y me doy cuenta que tu amor fue siempre amor propio. Aquí estoy, como querías verme. Desolada, con mi corazón en las manos, con mis ilusiones rotas, con mi estima por debajo del suelo que vos pisas. Quebrada. Otra vez, agonizando recuerdos de los dos. Sin más sonrisas que regalar. Creí que te llevarías todas tus cosas de aquí. Pero volviste para llevarte el resto de mí. El trato nunca fue que te robes mi felicidad. Desgastada. Fue mi culpa darte más de lo que te mereces. Sigo allí, en la punta de tus pies. Y cada vez que levanto la mirada, veo que no me reconocés. Tus ojos esquivos, tu piel aún más fría, empiezo a dejar de conocerte. Estás tan distinto a lo que nunca fuiste. Y vuelvo a castigarme, que fue mi error darte tanto amor. Me levanto después de unos segundos, y ahora nuestras miradas se encuentran. Ya no estoy tan debajo tuyo, ni de tu adiós, ni de este presente. Pero esta mirada ya no brilla con tu rostro. Puedo decir que finalmente, me desprendí. Y te dejé ir. Y con esta sonrisa en mis labios. Ya no te quise seguir...