
Risas, llantos, dolor, alegría, tristeza, aceptación, cartas olvidadas, canciones de amor, UN amor de verano, recuerdos, mensajes encerrados, palabras, historias escritas, ilusiones pasajeras.
Un Corazón que empezó a sentirse un poquito amado, quizás con palabras que nunca fueron dirigidas a ella, pero nunca dejó de creer que todo pasaría, que los recuerdos no serían un arma de doble filo, no sería una compañera MÁS de eternas charlas en medio de la soledad exquisita de la nada misma.
Sólo era necesario ver más allá, más allá de un Corazón de Papel, porque a pesar de que un Corazón de Papel se puede quebrantar y romper en mil pezados, aprendió, que nada lo puede romper.